29018 - Málaga - España

Calle Playa Virginia 1, 5A

info.GG2architects@gmail.com

T +34 952 221 548

© 2014

1/7

REHABILITACIÓN DE LA ANTIGUA ESCUELA DE CRISTO COMO MUSEO ARQUEOLÓGICO

 

La Escuela de Cristo es una suerte de sala hipóstila de planta cuadrada, con cuatro pilares robustos en el centro, sobre los que apean arcos apainelados que sustentan nueve bóvedas vaídas de seis metros de altura, dividiendo el espacio en nueve tramos cuadrados. Todo el edificio está construido en fábrica de ladrillo.

 

La robustez de la construcción de este espacio viene determinada por la existencia en su planta superior de la antigua Cilla decimal, o Pósito, que salía a pie de la calle posterior.

 

El espacio pese a percibirse de primera mano como homogéneo e isótropo, posee una cierta jerarquización que busca dotarlo de un eje principal, orientado hacia lo que fue el altar de la cripta original. Ésta se manifiesta por el hecho de que los pilares son rectangulares, siendo el lado largo el paralelo a ese eje principal.

 

Los criterios seguidos en la restauración del recinto se han basado en el mantenimiento del sistema constructivo siempre que fuera posible, en la búsqueda de una mejor estabilidad estructural y en la apuesta por una racionalidad constructiva, que evite la reaparición de patologías.

 

A través de un arco se accede  al espacio del vestíbulo. Se plantea una limpieza integral del mismo, mediante el picado cuidadoso de sus roscas que permita aflorar completamente al ladrillo y las molduras y tonos originales.

 

Una cortina de vidrio y perfilería de acero separada 50 cm del arco, cierra el museo al patio e integra la puerta de acceso.

 

Se conforma una nueva puerta de ingreso a la sala hipóstila, con toda la altura de la sala, a modo de cortinaje noble de madera que prepara la transición de paso a la sala hipóstila.  

 

El vestíbulo y patio se enlosa con un pavimento monumental de losas de piedra del Valle de Abdalajís de 8 cm de espesor abujardadas manualmente. Mientras que en la sala se coloca un entarimado de madera de roble con junta abierta, a modo de alfombra liviana que levita y soporta las instalaciones del museo, evitando el contacto con el perímetro. 

 

Se le ha concedido a la iluminación artificial una importancia muy especial, como factor que colabora especialmente a dotar del misterio y la magia que precisa un espacio como éste, cargado de connotaciones.